HOYA DE LA PLATA (Viernes 25 de julio 2005)

 
Josefa Luzardo Romano
Alcaldesa
Las Palmas de Gran Canaria
Vecinos de Hoya de La Plata, amigos todos:
Un año más llegan las Fiestas. Llegan esos días que cada año vivimos y disfrutamos como irrepetibles, que guardamos, en nuestra memoria colectiva como algo entrañable, como algo muy nuestro, que esperamos y por lo que trabajamos a lo largo de todo el año.
Llegan las Fiestas y, antes que cualquier otra cosa, esta pregonera debe felicitarles por ello. Felicitarles porque, si unas fiestas son la expresión real, sincera y única de una comunidad que vive y siente unida, estas fiestas son entonces el símbolo y la expresión de la identidad de una comunidad, de todo un barrio, que vuelca en ellas sus inquietudes y sus esperanzas, pero también sus costumbres y sus tradiciones más propia. Aquí, en Hoya de La Plata, son ya muchas las tradiciones que la distinguen dentro del conjunto de los barrios de Las Palmas de Gran Canaria.
Así, en primer lugar, y al pregonar que Hoya de La Plata comienza hoy sus Fiestas del año 2005, debo proclamar la alegría que ya se vive en sus calles, en sus hogares, pero también debo hacerles llegar la felicitación del conjunto de la ciudad, que estos días mira con cariño hacia este distrito sur.
Si las fiestas de este barrio, de cualquier barrio de la ciudad, constituyen, una verdadera manifestación de su identidad, de su pasado y de su presente, y de su mirada al futuro, de sus sentimientos ciudadanos como barrio y como parte viva y activa dentro del conjunto de la ciudad y de agradecer que su Alcaldesa sea hoy la pregonera porque significa un símbolo de la unión, del entendimiento, de la proximidad, entre la administración municipal y los ciudadanos.
Esta alcaldesa que les habla desea que este pregón sea la voz de todos los vecinos, de todo un barrio, que proclama la grandeza de unas Fiestas que hoy ya no son sólo para quienes viven en Hoya de La Plata, sino que se abren generosas al compartir con todos los vecinos de la ciudad.
Las Palmas de Gran Canaria tiene entre sus paisajes la cadena larga de riscos que, desde los arenales de Guanarteme, llegan a estos, que se alzan junto a nosotros, y que continúan por montañas que nos conducen a las tierras del Valle de Jinamar.
En los puntos extremos de esa línea larga de la geografía costera de esta urbe se asienta, desde hace siglos, casi desde las primeras décadas de su fundación, su mas auténtica y arraigada tradición marinera. De un lado, al norte, el Barrio de La Isleta, del otro, al sur, este barrio de Hoya de La Plata que, junto a San Cristóbal, constituye hoy lugar de referencia en una historia volcada al mar, a la pesca- Esta dedicación prestó un servicio impagable a la ciudad, a sus habitantes, al ofrecer, con su constante esfuerzo y sacrificio, los productos de la mar, sobre todo cuando en tiempos pasados no existían otros canales de abastecimientos que el de la pesca diaria.
Por ello, hoy este barrio puede estar orgulloso de ser uno de los lugares con más historia de la ciudad. Poco después de la fundación del viejo Real de Las Palmas, tras la muralla sur, ya se podía contemplar la amplia y fértil Vega de San José, bien cultivada y convertida en auténtica despensa de aquella incipiente urbe. También se podía encontrar ya, en las inmediaciones de este barrio y de sus playas, a los primeros hombres de la mar, dedicados a sus labores de pesca, con las que contribuían a la alimentación de sus convecinos.
Y es que esta ciudad, que nació mirando hacia el sur, hacia aquel torreón de Gando, al que se dirigían el deán Juan Bermúdez y el capitán Juan Rejón y sus hombres, y al que nunca llegaron pues fundaron esta ciudad en lo que hoy es Vegueta, siempre ha mirando al sur, a su fértil vega, a las gentes que habitaron estas tierras y su costa, a los primeros caminos y carretera que se abrieron para alcanzar Telde y las tierras del sur insular, trayendo con ello el desarrollo y el progreso de la isla y de la ciudad. Y en el eje histórico de todo ello, creciendo despacio, en la intimidad de sus gentes y de sus sentires, de su pasión por la mar, la presencia de este barrio de Hoya de La Plata, que con sus fiestas, tiene mucho que conmemorar y que celebrar.
Llegan las Fiestas y con ellas días de alegría, de felicidad compartida, del entusiasmo en la convivencia, pero días también que sustentan la reflexión en nuestro modo de ser y de sentir, en las inquietudes y esperanzas del presente y en el deseo de un futuro en el que se cumplan todas ellas. Alegrías, sentires, esperanzas, imágenes del tiempo de ayer y del de hoy, que todos ponen en su Virgen del Carmen, Patrona de la gentes de la mar y Madre de este barrio.
Ante todo ello esta pregonera se reafirma, una vez más, en que la fiesta demuestra el grado de sabiduría de una comunidad, y aquí, en Hoya de La Plata, tras siglos de presencia señalada en la historia de Las Palmas de Gran Canaria, esta sabiduría ciudadana, vecinal, se muestra a raudales, como se comprobará a lo largo de los días de estas Fiestas.
También hay que resaltar que, junto a Nuestra Señora del Carmen, nos encontremos aquí, como copatrono, a San Francisco Javier, el jesuita reconocido mundialmente como “el gigante de las misiones”, y una figura que hoy, desde su ejemplo de tesón, de constante obrar en favor de los demás, de saber adaptarse plenamente al pueblo con el que vivía puede y debe relucir desde el corazón de este barrio de Hoya de La Plata que se honra en ostentar su patronato y de convivir día a día, año a año, con la figura, el recuerdo y el ejemplo de un Santo tan inolvidable en estos tiempos en los que, de nuevo, su predicación se hace mas que necesaria, para traernos el mensaje de comprensión, de solidaridad, de amor y de paz que Él llevó a tierra lejanas.
Ese ejemplo de voluntad inquebrantable de San Francisco Javier, en su hermosa labor misional, humana y solidaria, se refleja en Hoya de La Plata y en sus gentes en su constante e irrenunciable esfuerzo a favor de su barrio, de su futuro como vecindad viva e inquieta, como comunidad que, en su trabajo y en sus ilusiones, constituye un ejemplo para toda la ciudad.
Y ese ejemplo, coronado con el persuasivo significado de las figuras de Nuestra Señora del Carmen y de San Francisco Javier, como patronos del barrio, tiene una expresión firme y elocuente en estas Fiestas que hoy comienzan. Fiestas donde todos pueden respirar el aire fresco de una activa convivencia vecinal, donde se reponen los ánimos para, con nuevas perspectivas, poder afrontar todos los retos que el barrio tiene planteados. En fin, una Fiestas que se nos ofrecen con un renovado sentido de la coexistencia, la participación y la solidaridad.
Y ya que hablamos de trabajos y retos hablemos también un poco del presente del barrio y la ciudad, de esas obras y proyectos que a todos nos importan y nos afectan.
Hace un mes ofrecí mi balance de gestión de los dos años del gobierno municipal que presido. Dije entonces que en muchos de los barrios de la ciudad se han puesto en marcha obras necesarias, algunas han concluido y otras están todavía en ejecución.
Todos estos trabajos corresponden al Plan de Barrios que el Ayuntamiento tiene en marcha de manera permanente, porque permanentes son las necesidades y las peticiones de los 121 barrios de Las Palmas de Gran Canaria. Queremos responder a todos los requerimientos que nos hacen los vecinos pero, como ustedes comprenderán, estamos obligados a equilibrar las inversiones entre los distintos núcleos, dando prioridad a las obras más urgentes. Cuando me refiero a los barrios siempre digo que se ha hecho mucho, pero que todavía queda mucho por hacer.
Los vecinos de Hoya de La Plata tienen buenos ejemplos de cómo se va mejorando el barrio. En el mes de mayo nos vimos cerca de aquí para un acto emotivo y también alegre, la inauguración del Camino de Albi, una pequeña calle para el gran recuerdo que dejó su joven convecino Albi Carmelo Hernández. A principio de año tuvimos también un encuentro alegre cuando pusimos la primera piedra del campo de fútbol de césped. La obra, que no es tan sencilla como pueda parecer debido a la necesaria canalización del barranco, estará terminada a final de año.
Me pidieron ustedes que viera la posibilidad de habilitar un local social junto al campo de fútbol, no sólo no lo he olvidado sino que también se hará realidad, se construirá un pequeño local para que sirva de lugar de reunión y para las actividades de los vecinos.
Y me satisface comunicarles algo que creo que ya saben, vamos a realizar la completa remodelación de la plaza de la Iglesia. El proyecto está ya preparado y en este año se iniciarán las obras.
Amigas y amigos,
las Fiestas comienzan, disfrútenlas en paz y en armonía; hagan de ellas un lugar de encuentro en la camaradería, la solidaridad y la amistad; que sean auténtica semilla para la capacidad de esfuerzo con el que, día a día, a lo largo de todo el año, trabajan ustedes mano a mano, codo con codo, por el progreso y el futuro de Hoya de La Plata.
Hoy es día para la alegría, para la felicidad compartida a raudales, con los vecinos y con cuantos se acerquen por el barrio a disfrutar y a convivir en paz y en armonía. Que la hospitalidad sea también seña de identidad de Hoya de La Plata.
Yo adelanto esta noche mi felicitación y la de todos los vecinos de Las Palmas de Gran Canaria, tanto al conjunto de personas que hacen posibles estas Fiestas, como a su Asociación de Vecinos y a su Comunidad Parroquial, con su Señor Párroco al frente, a quienes, en el pórtico de estos días tan señalados y entrañables para todos, saludo con enorme afecto.
También mi felicitación adelantada a quienes ponen tanto amor y arte para la realización de las tradicionales alfombras para la procesión de la Virgen los días 29 y 30 de julio, lo que constituye un evento al que me permito invitar a todos los vecinos de Las Palmas de Gran Canaria, pues merece la pena contemplarlas y asistir a la procesión, que culmina con una magna exhibición de fuegos artificiales.
Y me pregunto ¿quién puede sustraerse a una expresión tan tradicional de amor a la Virgen del Carmen, y con ella a su barrio y a sus gentes, como es la Romería Marinera?
Hoya de La Plata, en esa tarde del 23 de julio, y con su Virgen del Carmen, dará la mano al barrio hermano de San Cristóbal para juntos embarcarse y llevar por las sendas de la costa a la Patrona de cuantos ofrendaron su vida a la mar y, desde allí, al servicio de los demás, embarcados como San Francisco Javier en la aventura de la entrega generosa, del amor al prójimo, del encuentro comprensivo. Esta es una tradición y un evento del que hoy puede sentirse muy orgullosa toda la ciudad.
Pero amigos llega ya el momento en que deben cesar las palabras y dar comienzo la música, al compás del repique de la campana y del estruendo de los voladores.
De nuevo mi gratitud por estar hoy aquí como pregonera, También, de nuevo mi felicitación y mi agradecimiento a los vecinos de Hoya de La Plata por estas Fiestas tan señaladas que nos ofrecen a todos. Y una especial felicitación a todas las participantes en la Gala de Elección de la Reina Infantil, que tendrá lugar aquí mismo a continuación de este pregón.
Sólo me queda proclamar, con la misma voz de todos los vecinos, con la de cuantos convecinos de toda Las Palmas de Gran Canaria que se unen a ella, que las Fiestas de Hoya de La Plata de 2005 han comenzado.
Felices Fiestas para todos. Muchas gracias.